México, Estados Unidos y Canadá: Una alianza norteamericana más sólida bajo el liderazgo de Sheinbaum

09 de octubre de 2025

Autores: Juan Pablo Tajonar Murillo

Durante el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, la relación trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá ha mostrado un proceso de consolidación en múltiples ejes estratégicos, particularmente en seguridad, comercio, política y migración. Este periodo se ha caracterizado por avances significativos en la cooperación regional, reflejando un enfoque más estructurado hacia la integración de América del Norte como un bloque con intereses compartidos y desafíos comunes.

En materia de seguridad, la administración mexicana ha logrado resultados tangibles en el combate al narcotráfico y a las redes criminales transnacionales, en estrecha coordinación con Estados Unidos. Durante este periodo se han asegurado más de 240 toneladas de droga, incluyendo 47 toneladas de cocaína en operaciones marítimas, además de más de 3.6 millones de pastillas de fentanilo. A ello se suma el desmantelamiento de aproximadamente 1,400 laboratorios clandestinos dedicados a la producción de metanfetaminas, así como el aseguramiento de más de 16 mil armas de fuego utilizadas en delitos de alto impacto. Las acciones operativas también han derivado en la detención de más de 32 mil personas vinculadas a diversas actividades delictivas y en la incautación de grandes volúmenes de sustancias químicas, equipo especializado y reactores empleados en la producción de narcóticos.

Un elemento clave de esta estrategia ha sido la cooperación bilateral con Estados Unidos, que se ha traducido en la entrega de 55 narcotraficantes para ser juzgados en territorio estadounidense. Asimismo, se han implementado mecanismos innovadores como la misión “Cortafuegos”, orientada a interrumpir el flujo de armas ilícitas a través de la frontera, y la creación de un grupo de alto nivel México–Estados Unidos encargado de diseñar e implementar medidas para combatir a los cárteles, fortalecer la seguridad fronteriza, rastrear flujos financieros ilícitos y contener el tráfico de drogas y armamento. Este marco de colaboración se ha visto reforzado por el diálogo político de alto nivel, incluyendo la visita del Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en septiembre de 2025, que derivó en acuerdos para supervisar un nuevo Programa de Cooperación en Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley.

En el ámbito económico, la relación comercial entre México y sus socios norteamericanos ha alcanzado niveles históricos de dinamismo. En 2025, el 83.3% de las exportaciones mexicanas tuvieron como destino Estados Unidos, lo que equivale a más de 215 mil millones de dólares, mientras que las importaciones desde ese país representaron el 39.9%. Este intercambio resultó en un superávit comercial superior a los 112 mil millones de dólares a favor de México, consolidando su posición como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Por su parte, Canadá representó el 3.18% de las exportaciones mexicanas y el 1.98% de las importaciones, generando también un saldo positivo para México de más de 3 mil millones de dólares. Estos datos reflejan la relevancia estratégica del T-MEC como pilar de estabilidad y crecimiento económico en la región.

La relación con Canadá también ha cobrado relevancia en el plano político y de cooperación bilateral. Los encuentros entre la presidenta Sheinbaum y el primer ministro Justin Trudeau, tanto en el marco del G20 como en reuniones bilaterales en 2025, han reafirmado el compromiso de ambos países con una agenda de prosperidad compartida y fortalecimiento del comercio regional. Además, la cooperación en materia migratoria ha mantenido avances constantes, destacando el programa de trabajadores agrícolas temporales (PTAT), mediante el cual más de 21 mil mexicanos fueron admitidos en 2024, consolidándose como un modelo exitoso de movilidad laboral ordenada entre ambas naciones.

En conjunto, estos resultados evidencian que, durante el primer año de la actual administración, se han sentado las bases para una relación trilateral más integrada, dinámica y funcional. La combinación de avances en seguridad, profundización de los vínculos comerciales y fortalecimiento del diálogo político sugiere una tendencia hacia una mayor articulación regional. No obstante, la sostenibilidad de estos logros dependerá de la capacidad de los tres países para mantener la cooperación frente a presiones internas, diferencias políticas y los retos persistentes en materia de seguridad y desarrollo económico.

Heraldo USA Jueves 09 de octubre de 2025

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